FLORA
El entorno vegetal que rodea a esta presa es de los más frondosos y tupidos de todo el Geoparque y está dominado por castaños y robles melojos (o rebollos), que durante la otoñada, con el cambio de color, adquieren tonalidades ocres, rojizas y doradas.
De los 40 km de recorrido hasta la desembocadura en el Guadiana, el tramo alto es el más rico en abundancia y diversidad de especies vegetales. Miguel de Unamuno, en su visita en 1908, lo describe así:
“Hermosísimo es, sin duda, cuanto el arte humano puede aún ofrecernos en Guadalupe; más hermoso aun lo que allí la Naturaleza nos ofrece. Subimos a la ermita de Mirabel y bajamos de allí por medio de uno de los más espesos y más frondosos bosques de que en mi vida he gozado. Jamás vi castaños más
gigantescos y más tupidos. Y nogales, álamos, alcornoques, robles quejigos, encinas, fresnos, almendros, alisos junto al regato y todo ello embalsamado por el olor de perfumadas matas”. Y ya antes, la reina Isabel la Católica, que visitó con frecuencia Guadalupe, definía a esta zona como “mi paraíso”.


