FLORA
Todo lo que nos rodea son bosques caducifolios de roble melojos o rebollos (Quercus pyrenaica), que en la finca de la Nava aparecen adehesados. Estos bosques están poblados por hermosos ejemplares de robles, que en otoño pierden su color verde y aparecen ocres y amarillos que cambian el paisaje. Como acompañante arbóreo encontramos dispersos algunos mostajos (Sorbus torminalis), cuyas hojas en otoño se tornan rojas.
Entre las herbáceas destacan numerosos narcisos y especialmente Narcissus psudonarcissus subsp. portensis, muy escaso en Extremadura, por lo que ha sido catalogado como “De Interés Especial”.
Estas formaciones boscosas con su abundante capa de hojarasca ven fructificar a muchas especies de hongos, entre los que destacan setas comestibles como oronjas (Amanita caesarea), boletos (Boletus aereus y B. edulis) y los primaverales rebozuelos.
(Cantharellus pallens)


