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24 Refugio del Alto de San Blas (ZEC)

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FAUNA

Las minas abandonadas o los túneles en desuso, así como las grutas naturales, son los mejores refugios de los murciélagos, especies que por alimentarse de insectos tienen gran importancia en el control de las poblaciones, evitando así la aparición de algunas plagas. La conservación de las especies de quirópteros conlleva el mantenimiento en buen estado de sus refugios naturales o artificiales.

Hasta cuatro especies de murciélagos podemos encontrar en el Alto de San Blas. Destaca la numerosa colonia reproductora e invernante de murciélago mediano de herradura (Rhinolophus mehelyi). En la hibernación o periodo de invernada encontramos colonias de murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum) y murciélago de cueva (Myniopterus schreibersi). Finalmente, es destacable la colonia reproductora de murciélago ratonero grande (Myotis myotis).

 GEOLOGÍA

Este refugio está casi a los pies del Cerro o Sierra de San Cristóbal, monte aislado de 680 m de altitud. Se trata de un afloramiento granítico en superficie del Batolito o Plutón de Logrosán. El granito es una roca plutónica formada en el interior de la corteza terrestre por el lento enfriamiento de un magma fluido. Se han encontrado en la cima del cerro zanjas, galerías y utensilios mineros cuya datación corresponde a finales de la Edad del Bronce.

En los alrededores de los batolitos graníticos suelen encontrarse filones (fallas rellenas de fluidos magmáticos cristalizados) de minerales o rocas. Un notable filón de fosforita es el que podemos encontrar en la Mina Costanaza, al otro lado del pueblo, y que está habilitada para recibir visitas a una de sus galerías y al importante Museo Geológico y Minero. La fosforita de Logrosán, explotada hasta mediados del siglo XX, fue utilizada para la elaboración de superfosfatos que abonaron los cultivos de gran parte de Europa.