Geoparque Mundial UNESCO

05 Lorera del Río Viejas

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FLORA

La flora y vegetación del valle es abundante y variada. Aunque hay robles rebollos en las partes altas, abundan más los alcornocales de ladera, cuajados de intrincado matorral con madroños, brezos, jaras, escobas y arce de Montpellier. Y junto al agua un bosque de ribera que lleva numerosos loros (Prunus lusitanica), auténtico testigo de la Laurisilva que existió en el Terciario, con clima cálido y húmedo. Los loros aparecen mezclados con alisos (Alnus glutinosa) y fresnos (Fraxinus angustifolia), no siendo raros los ejemplares de acebos (Ilex aquifolium), durillos (Viburnum tinus) y madroños (Arbutus unedo) todos ellos necesitados de abundante humedad.

FAUNA

Obligado es citar las visitas del rey Alfonso XI para cazar en este valle, y sus palabras escritas en el libro La Montería (año 1345) en las que indica que “el valle de Vieja es buen monte de oso en ivierno… et sobre la Texeda, porque es el monte es grande et la primera vez que corrimos este monte, fallamos hi diez osos…”. Por supuesto que ya en la zona no quedan osos ni tejos, pero ambas especies estuvieron presentes en otros tiempos.

Hoy abundan mamíferos como ciervo, corzo, jabalí y muflón (este último introducido en la zona), así como nutrias junto al agua. La avifauna de las riberas alegra la vista y el oído al contar con oropéndolas, ruiseñores, mirlos acuáticos y martín pescador. Frecuentes también son rapaces como el buitre leonado, búho real, halcón peregrino y cárabo que con su ulular pone una nota de misterio en la noches serranas.

 GEOLOGÍA

El sinclinal del Viejas-Torneros recorre el Geoparque desde el risco de La Villuerca hasta Campillo de Deleitosa, acogiendo en su parte sureste al río Viejas mientras que el arroyo Torneros lo recorre en el noreste.

Los materiales que encontramos en este sinclinal son lutitas (pizarras) y cuarcitas del periodo Ordovícico. Entre Robledollano y Castañar se encuentra una falla transversal en el paraje conocido como Canchos de la Narices y si nos fijamos, junto a la carretera, veremos su “espejo de falla”, zona más oscura y reluciente originada por la fricción de los bloques desplazados.

Estas laderas son ricas en yacimientos paleontológicos (fósiles), apareciendo en las pizarras restos de trilobites, braquiópodos, crinoideos y graptolitos. Sobre las cuarcitas encontraremos mineralizaciones de pirolusita (dióxido de Manganeso), que se puede confundir con fósiles, pero se trata de agregados cristalinos que adquieren formas dendríticas.