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Nº02 – Cerro de San Cristóbal

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LOCALIZACIÓN Y ACCESIBILIDAD

El llamado Cerro o Sierra de San Cristóbal constituye un monte aislado de 680 m. de altitud máxima y unos 2500 metros de longitud, que se encuentra al suroeste del casco urbano de Logrosán, destacando su cúpula granítica unos 200 m. respecto del nivel general de la penillanura circundante.

Se accede muy bien por un ancho camino que parte de la ermita de la Virgen del Consuelo, por la vertiente sur de dicha Sierra, y se baja por otro más inclinado situado en la vertiente noroeste.

ATRACTIVOS DE LA VISITA

Durante la visita es importante observar las rocas graníticas y filonianas de la Sierra de San Cristóbal y su acusado relieve fruto de la resistencia a la erosión de estas duras rocas.

Debemos prestar atención a los restos del yacimiento minero en el que se han encontrado los mejores cristales de Casiterita de Europa.
Los cristales de Casiterita (bióxido de estaño) de este yacimiento fueron explotados desde la más remota antigüedad hasta tiempos muy recientes. Se han encontrado en la cima del cerro zanjas, galerías y utensilios mineros de finales de la Edad del Bronce relacionados con el mítico reino de Tartessos (siglo VII a. C.).

La observación, desde la cima, hacia el norte tropieza con una enorme e inclinada pared constituida por una Sierra que discurre desde Zorita hasta Cañamero. Lo que vemos justo enfrente es la Sierra de los Poyales y de las Paredes. En realidad, estas sierras constituyen el bloque superior o elevado, respecto del bloque inferior o hundido de la penillanura, resultado del movimiento a través de una gran falla producida por las últimas manifestaciones tectónicas de la orogenia alpina. El bloque superior es el llamado Bloque Elevado de Garciáz y el inferior forma parte de la depresión del Guadiana.

Si observamos el paisaje hacia el este, divisaremos Cañamero, el Risco Gordo y la Sierra del Pimpollar y al sureste las Rañas de Cañamero y de Logrosán (ver los folletos de estos dos Geositios).

INTERPRETACIÓN GEOLÓGICA

El Cerro de San Cristóbal está constituido por un plutón granítico procedente del Orógeno Varisco. Se eleva en forma de cúpula unos 200 m sobre la penillanura Ediacárica, constituida por grauvacas, lutitas y conglomerados, debido a una intensa erosión diferencial, lo que resalta su importancia geomorfológica.

Asociado a este granito se presentan una serie de mineralizaciones, con una historia de extracción minera que se remonta desde la Edad del Bronce hasta épocas recientes, conservando un patrimonio, que, junto con la divulgación científica, refuerzan su valor divulgativo.

 

RELIEVES

Desde lo alto del Cerro de San Cristóbal se pueden diferenciar unas importantes unidades geomorfológicas en el paisaje, según la dirección de observación.

Panorámica hacia el norte (banda naranja)

Hacia el norte se aprecia la sierra de Guadalupe, conocida en geología como el bloque de Garciaz, que representa la partición del basamento y elevación del bloque situado al norte sobre la penillanura Ediacárica. Este proceso tuvo lugar durante las últimas fases de la Orogenia Alpina.

Panorámica hacia el noreste (banda verde)

En esta dirección se dibuja el impresionante relieve apalachiano remarcado por las crestas de las rocas cuarcíticas paleozoicas, con su característica dirección NO-SE.

Panorámica hacia el sureste (banda amarilla)

En el horizonte se observa, sobre el terreno, una geomorfología de extensas plataformas o mesetas separadas por cauces erosivos, conocidas como Rañas y formadas por la acumulación de sedimentos relativamente recientes provenientes de los relieves apalachianos situados al norte.

Panorámica hacia el sur (banda azul)

Hacia el sur se divisa un relieve que se va suavizando paulatinamente hasta horizontalizarse, formado por los sedimentos cenozoicos y cuaternarios que rellenan la cuenca del Guadiana.