FLORA
Un hermoso bosque de robles melojos crece en las laderas cuarcíticas que hay junto al Arroyo Calabazas. El roble, melojo o rebollo (Quercus pyrenaica), es especie autóctona y representa la vegetación natural de la zona sin intervención humana. Y entre estos robles, destaca el conjunto de quince viejos castaños (Castanea sativa), situados a lo largo de la garganta de Calabazas, sobresaliendo un ejemplar, conocido como Castaño del Postuero, que tiene un portentoso sistema radicular en superficie, adaptación para contrarrestar la instabilidad del terreno (pedrera) y una altura de tronco de 15 m aunque debió ser mucho mayor antes de que un rayo truncara su copa. Al lado contrario al Postuero, en medio de otra pedrera, encontramos el hermoso Quejigo de la Fuente, que tiene 15 m de altura y 3,30 m de perímetro de tronco. Tanto el grupo de castaños como el quejigo han sido declarados como Árboles Singulares de Extremadura.
Cerca de los castaños encontramos enebros (Juniperus oxycedrus) y cercanos al agua, algunos ejemplares de loro (Prunus lusitanica), árbol que en tiempos pasados, con clima cálido y húmedo, fue muy abundante en toda la cuenca mediterránea y que en la actualidad ha visto reducida su población a ciertos enclaves húmedos.


