‘El paraíso’ de Isabel la Católica
Es un itinerario de montaña, una ruta clásica de senderismo que utiliza el antiguo camino de herradura que unía las localidades de Guadalupe y Cañamero. Entraña cierta dificultad para practicarla por algunos de los desniveles que presenta y por el paso de pedreras; no obstante recorre algunos de los parajes más bellos del geoparque mundial UNESCO
Villuercas-Ibores-Jara.
Entre Cañamero y Guadalupe, en la conocida ruta de Isabel la Católica, encontramos un magnífico ejemplar de viejo castaño, conocido como El Abuelo.
Situado en un alto azotado por el viento, en un entorno boscoso y hermoso cercano a la ermita de Mirabel, este castaño ha sido admirado por reyes y pastores, por escritores y viajeros.
La reina Isabel la Católica llamaba a esta zona “Mi paraíso” y el pensador Miguel de Unamuno escribió:
“Subimos por Mirabel y bajamos de allí por medio de uno de los más espesos y frondosos bosques que en mi vida he gozado. Jamás vi castaños más gigantescos y más tupidos”.
Los bosques que rodean al Abuelo, como bien decía Unamuno, son “frondosos y tupidos”. El bosque principal y autóctono corresponde al robledal silíceo supramediterráneo, que tiene como árbol principal al roble melojo o rebollo (Quercus pyrenaica), acompañado de mostajos (Sorbus torminalis). En este bosque el castaño entra como árbol cultivado o domesticado desde hace siglos por los habitantes de la comarca. Otras especies del entorno son alisos, fresnos, sauces, loros y ya a menor altura alcornoques, madroños y encinas.
Roble y castaño son caducifolios y sus hojas originan un rico manto en el que abundan hongos de los géneros Amanita, Boletus, Russula, Lactarius y Cantharellus.
La edad de este ejemplar de castaño (Castanea sativa) es desconocida, pero ya en 1353 hay escritos de deslindes y mojones en los que se cita a este castaño como “gran árbol”. Sin duda supera los 800 años y está ya en su etapa final, habiendo resistido incluso la caída sobre él de un rayo.


