La ruta se inicia en la Avenida de Nuestra Señora de la Breña, carretera EX386, tomando el camino de Romangordo que sale a la derecha y seguimos, compartiendo trazado con el sendero SL-CC 42 “La Breña”, en una ascensión hacia el norte, hasta el collado de la sierra de la Breña, llegando a la ermita del mismo nombre.
Aquí el SL-CC 42 gira a la derecha y nuestro trazado cruza la sierra descendiendo hasta el arroyo del Venero, donde el camino gira a la derecha y avanza paralelo al arroyo en la zona de umbría de este arroyo. Poco antes de su desembocadura en la garganta de los Batanes, el tramo toma dirección suroeste, ascendiendo y dejando la sierra del Breña a la derecha para comenzar una bajada que termina en la localidad y en el punto final de la ruta.
En las crestas de esta sierra pueden verse buitres leonados, alimoches y cigüeñas negras. En cuanto a la flora, la sierra presenta una gran diversidad vegetal condicionada principalmente por la orientación de sus laderas y la presencia de microclimas. En la zona de la umbría alberga bosques mixtos de castaño, roble melojo y alcornoques junto a durillos, madroños y otras especias arbustivas propias del bosque mediterráneo. En la solana predomina la encina y notables alisedas en las gargantas.
Un pequeño valle forma parte de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe y es Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA).
La sierra de la Breña, al norte de Deleitosa, está constituida por la Formación Armoricana, arenas de fondos marinos poco profundos del Ordovícico (470 millones de años), que dan lugar a rocas duras y resistentes que afloran sobre materiales más blandos, lutitas y grauvacas, del Ediacárico final (550 millones de años). La erosión sobre materiales de diferente dureza ha moldeado el relieve, dejando estructuras destacadas como las pedreras y las rañas. Las intensas deformaciones causadas por las orogenias Varisca y Alpina han generado plegamientos y fracturas en las rocas, muchas de ellas visibles como un sistema de fallas paralelas horizontales que se mueven en grupo como si fueran fichas de dominó. Este paisaje refleja millones de años de evolución geológica y modelado erosivo. En algunos afloramientos es posible contemplar rastros y galerías fosilizadas, destacando Skolithos y Cruziana.