Esta pequeña ruta circular nos lleva al Castillo de Cabañas, fortificación de origen islámico perteneciente al periodo almohade del siglo XII, posteriormente ocupado por las órdenes militares religiosas de los Caballeros de Trujillo y de Calatrava. El castillo se alza sobre un crestón de ortoareniscas y su recinto está muy condicionado por la topografía del terreno, siendo el material utilizado para la construcción de mampostería con rocas procedentes de las pedreras de la zona, igualmente ortoareniscas. Esta fortaleza, que separa el valle sinclinal de Santa Lucía de la penillanura trujillana, formaba parte del sistema de fortificaciones destinadas a la defensa de la frontera de los territorios andalusíes situados al sur del rio Tajo.
El trayecto se inicia en los aparcamientos de Cabañas, en la calle Peña Buitrera, y se dirige hacia el norte por un camino paralelo a la sierra hasta que se pierde la línea del crestón vertical donde se asienta el castillo, adentrándose en la dehesa. Tomamos un camino a la derecha siguiendo el cercado de piedra que acompaña a este tramo `para llegar a la base de los riscos. El trayecto comienza a ascender a través de un sendero hasta la antigua puerta de acceso al castillo, subiendo hasta su plataforma desde donde se divisa el espectacular sinclinal de santa Lucía y el característico relieve Apalachense del geoparque. Desde el mirador se puede contemplar las sierras de la Ortijuela, Valdelaorden del Carabal, de la Venta, el pico Villuercas, las Apreturas del Almonte, etc. La bajada se realiza por el camino que sale del castillejo sur y desciende entre las capas de la Formación Armoricana hasta la iglesia de la Virgen de la Peña, construcción del siglo XV fabricada con mampostería de piedra local y ladrillo. Desde aquí se regresa a los aparcamientos.
Durante el trayecto podemos divisar buitres leonados que anidan en la Peña Buitrera, águilas culebreras y perdiceras, alimoches, y, con un poco de suerte, cigüeñas negras.
La ruta recorre el valle sinclinal de Santa Lucía, gran plegamiento en forma de U, ubicado en su extremo occidental junto a la penillanura trujillano-cacereña. Se trata de un relieve invertido: forma una elevación topográfica rodeada por anticlinales, plegamientos en forma de ∩, ya erosionados. Conserva rocas como ortoareniscas y lutitas del Ordovícico y Silúrico, con una secuencia completa de más de 40 millones de años.
En sus cumbres destaca la Formación Armoricana cuyo origen son arenas de fondos marinos poco profundos de hace 470 millones de años. Es muy resistente a la erosión pero ha sido plegada y fracturada durante las orogenias Varisca y Alpina. Estas estructuras han condicionado el paisaje actual, configurando los riscos que marcan la línea de cumbres y las pedreras que podemos ver en sus laderas.