FLORA
Aquí conviven bosques caducifolios en las partes altas con vegetación mediterránea a menor altitud. El robledal o rebollar (Quercus pyrenaica) es el bosque principal y lleva como acompañante arbóreo al mostajo (Sorbus torminalis) y a los también caducifolios quejigos (Quercus broteroi). Algunas zonas de robles se han transformado desde hace siglos en los domesticados cultivos de castaños (Castanea sativa), siendo una zona de mucha producción de castañas y más recientemente de cerezas.
Más abajo, la vegetación mediterránea siempre verde, se puebla de alcornoques y encinas, a los que acompañan madroños, brezos, escobas y jaras. También aquí aparecen enebros (Juniperus oxycedrus), generalmente como arbolillos rupícolas. Las riberas tienen abundantes alisos, fresnos, sauces y algún que otro loro.
Fuera ya de las sierras, como en la zona del Puente del Conde (cercanías de Aldeacentenera), hay una formación ribereña característica, denominada tamujar. El tamujo o tamuja (Flueggea tinctoria), es un arbusto espinoso y caducifolio de color pardo-rojizo que está considerado como endemismo ibérico. Las laderas de solana en estas zonas serranas tienen una vegetación típica con acebuches u olivos silvestres (Olea europea subsp. sylvestris), arbolillos que aparecen más o menos dispersos entre las rocas que generalmente son pizarras.


