LOCALIZACIÓN Y ACCESIBILIDAD
Se accede a través de una pista asfaltada que nace de la parte este del pueblo de Aldeacentenera y que desemboca en la carretera CC-22.2. Tras salir de Aldeacentenera y recorrer unos 6,7 km por dicha pista, se llega a un apartadero a mano derecha donde se puede dejar el coche, para luego seguir andando unos 280 m por el sendero que parte de allí hasta llegar al puente.
La pista asfaltada está en buen estado y se puede acceder con todo tipo de vehículo hasta el apartadero. El último tramo es un sendero transitable sin dificultad.
ATRACTIVOS DE LA VISITA
El Puente del Conde ha sido declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento, tratándose de un puente de 65 m de longitud construido en el S.XV, que unía las zonas de Trujillo y Guadalupe. Los materiales utilizados para su construcción son cantos de río y lajas de pizarra recogidos por los alrededores de la zona, lo que sumado al mortero de tierra y su fábrica de ladrillo, proporciona una perfecta integración con el entorno geológico circundante. El puente presenta cinco ojos con sus bóvedas, de las cuales cuatro son de medio punto y una apuntada. Hay que destacar, que en la orilla norte se conservan diversos elementos de interés patrimonial relacionados con la arquitectura vernácula, y vinculados al puente: un molino y tres zahúrdas, así como restos del canal que alimentaba el molino.
Esta zona presenta una alta calidad visual, estando formada por laderas compuestas por niveles de pizarras, las cuales se encuentran cubiertas principalmente por vegetación arbustiva formando extensos sotos. A lo lejos también se divisan zonas de bosque compuesto por fresnos, olmos y en menor medida sauces. A todo ello se le suma la presencia de escaramujos, zarzas, espinos blancos y más alejados del agua núcleos de piruétanos (Pyrus bourgaeana).